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jueves, 3 de diciembre de 2015

Análisis: The Interview

Título: The Interview

Directores: Seth Rogen y Evan Goldberg

Año: 2014

Tema: comedia, sátira política

Sinopsis: Dave Skylark es el presentador de Skylark Tonight, un programa en el que entrevista a famosos. Junto con Aaron Rapoport, el productor del programa y su amigo, logra una entrevista con Kim Jong-Un en Corea del Norte y la CIA les pide su colaboración para matar al dictador.

Personajes relacionados con la profesión periodística o comunicativa:

Dave Skylark, presentador de Skylark Tonight. Es un hombre de unos 30 años, atractivo y carismático. Su trabajo consiste en elaborar las preguntas, realizar las entrevistas y ser la cara del programa. Se ve que es una persona optimista y que le gusta su trabajo, se divierte realizando entrevistas. Es poco serio y se le acusa, no sin razón, de dedicar su programa exclusivamente al entretenimiento y no realizar entrevistas serias. Está muy seguro de sí mismo y confía también en las capacidades de su productor para lograr que el programa tenga éxito. Hay mucha complicidad entre ellos, aunque estén en desacuerdo en ocasiones.

Aaron Rapoport, productor de Skylark Tonight. Es un hombre de unos 30 años, trabajador y entusiasta con su trabajo. Su trabajo consiste en lograr entrevistas y asegurarse de que el programa tiene éxito. Aparece dispuesto a esforzarse y hacer sacrificios para que el programa triunfe y para lograr sus objetivos. Es más cínico que Dave, pero confía en el carisma del presentador y en sus habilidades para ganarse a la audiencia. Es un apoyo constante para Dave y le anima a evolucionar como periodista y a realizar entrevistas más comprometidas y serias.

Sook-yin Park, jefa de propaganda del régimen. Es una mujer de unos 30 años. Es seria, estricta, trabajadora y con un carácter fuerte. Al principio se muestra que está muy dedicada a su trabajo, consistente en supervisar las comunicaciones y asegurarse de que todo lo que se dice sobre Corea del Norte y su gobierno es favorable para el régimen. Luego se descubre que es contraria a la dictadura de Kim Jong-Un y que quiere mejorar las condiciones de vida de los norcoreanos. Así, aunque el trabajo de jefa de propaganda conlleva manipular y ocultar información, al final contribuye a desenmascarar verdades que el régimen no quiere que se sepan.

Conclusiones:

The Interview es una película que recurre frecuentemente al humor fácil, pero en ella subyace una crítica feroz a la manipulación informativa que realizan los gobiernos y, en general, todos los que tienen poder suficiente para hacerlo. El régimen norcoreano enseña una visión idealizada del país, controla los movimientos de los periodistas y sólo les permite visitar ciertos lugares, y determina qué preguntas deben hacer y qué temas no deben tocar.

Kim Jong-Un enseña su lado más humano para ganarse la confianza del presentador y convencerle de que es un buen hombre, incomprendido por el mundo. En realidad, no es más que otro método de control y manipulación: provoca complicidad y empatía, de modo que el periodista esté más predispuesto a creer los engaños y menos inclinado a hacer preguntas incómodas.

Todas estas técnicas, si bien representadas de forma satírica e incluso rozando el ridículo en algunas ocasiones, son en realidad instrumentos de manipulación mediática muy conocidos por gabinetes de comunicación de empresas y de gobiernos y por agencias de publicidad y comunicación.

Es natural, por supuesto, que todos queramos que se sepan nuestras virtudes y logros, y que nuestros defectos o fallos pasen desapercibidos. Sin embargo, eso dista mucho de lo que se presenta en esta película, que no es más que un reflejo de la realidad. Líderes de gobiernos y grandes empresas, o simplemente personas con cierto poder, toman decisiones o llevan a cabo acciones que afectan negativamente a la sociedad, de cualquier modo; después manipulan a los medios o a los periodistas, o los compran o los silencian, para que la verdad no salga a la luz y poder seguir con sus actividades sin represalias.

Son conocidas las dificultades de los periodistas a la hora de destapar verdades incómodas sobre personas o compañías poderosas: el acceso a la información es complicado e incluso peligroso, no encuentran colaboración, ningún medio quiere publicar ciertas informaciones, se destruye la reputación de algunos periodistas para que no puedan publicar, e incluso se les amenaza, secuestra y asesina. The Interview simplemente satiriza algunas de esas prácticas.

martes, 29 de septiembre de 2015

Cuestión de perspectiva

Las imágenes son evidencias. En una información, las palabras se escogen para contar los hechos de una determinada manera. El enfoque puede estar contaminado por la ideología del periodista o del medio. Pero las imágenes… fotos trucadas y Photoshop aparte, las imágenes nos muestran lo que ha pasado. No nos lo está contando un intermediario, no es una interpretación de los hechos, sino que lo estamos viendo con nuestros propios ojos. Una imagen, no estando trucada, no nos puede engañar. ¿O sí?

Por poner un ejemplo reciente: un padre con su hijo a cuestas huye de la policía, corriendo tan desesperadamente que se tropieza y cae el suelo. Ahora bien, la cosa cambia cuando la cámara se aleja y vemos que ese hombre está en el suelo porque una reportera le ha puesto la zancadilla. Es decir, la realidad visible es que el hombre ha caído, pero eso no es noticia; lo que hay que comprender, el valor informativo, es por qué ha caído. Para ello es necesario conocer el contexto, que es, precisamente, lo que depende de la perspectiva de la cámara.

Fuente: cibersurvenezuela.blogspot.com.es



El fotógrafo, o el operario de cámara, decide dónde se coloca, a qué enfoca, qué deja fuera de la imagen, qué momento exacto muestra. No con la intención de manipular (aunque también se puede dar el caso), sino porque simplemente es imposible mostrarlo todo. Así pues, las imágenes también se construyen: una imagen no es la realidad, sino una representación de una parte de la realidad. Se podrían hacer multitud de representaciones diferentes.

En su artículo Fotografías que mienten, Borja Ventura muestra y explica diversas ocasiones en las que algunas imágenes muestran una versión de la realidad un tanto parcial. Desde tocar la fibra sensible del espectador mostrando tragedias que no son tales, hasta relacionar el terrorismo con una manifestación que nada tenía que ver con ello, todo es posible si se elige el enfoque adecuado.